"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



divendres, d’agost 03, 2007

La famosa chica de Jobim



Hola a todos!

Samba de Janeiro!

Finalmente conocí la famosa urbe de Rio de Janeiro, incomparable a São Paulo sobre la que ya escribí este año en el artículo la "Lengua de los mil colores", o sobre Brasilia en "Ser o no ser isla".
Rio es especial. Desde sus playas de Ipanema o Copacabana, por donde paseaba la famosa "Chica de Ipanema - escuchar" de Jobim hasta sus lugares más discretos como el barrio de Santa Teresa. Desde el Corcovado o el Cristo Redentor la vista es fantástica al atardecer, con la ciudad en silencio a los pies. En las laderas de las montañas, un manto de favelas. Allí transcurre la historia de Orfeu do Carnaval, adaptación del francés Marcel Camus de la pieza de teatro "Orfeu da Conceição" de Vinicius de Morães, uno de los mitos de la cultura y la música brasileña. La película es de finales de los 50 pero reproduce el aire que se respira en Rio. Vale mucho la pena.

Al despedirme de América Latina pasé también por Buenos Aires. En realidad es una ciudad "europea". Al desembarcar desaparece esa extraña sensación que te acompaña en Brasil, en Ecuador, en Perú y buena parte del continente. Buenos Aires tiene otro ritmo, otra dinámica. Recomendar sin duda el Centro de Buenos Aires, Puerto Madero al lado del río, Florida, Belgrano, las Cañitas y talvez especialmente el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, el MALBA. Un buen recorrido por la rica y prolífica trayectoria cultural de este continente. En el hall del Museo hay una pequeña biblioteca y un buen restaurante, con las paredes de cristal.

El último dia nos alejamos del centro para ir a buscar algún lugar donde ver Tango. En una barrio gris, desierto, llegamos a la puerta de un viejo teatro. En el primer piso, unas cortinas gruesas y de color rojo intenso escondían una sala llena de parejas ataviadas, la gran mayoría mayores, y bailando tango. "La Milonga de los Consagrados" se llamaba el lugar. El Tango es un baile especial, las cabezas nunca dejan de tocarse, la mirada perdida, la pasión puede más que la sensualidad de los movimentos y del contacto. Fue un buen espectaculo.

Hasta pronto América Latina! Gracias por todo!