"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



dissabte, d’agost 09, 2008

Dazibao olímpico



¡Hola!

Impresionante la ceremonia de Beijing de apertura de los Juegos Olímpicos. Dos horas sin descanso de pirotecnia, colores, montajes tecnológicos, vestidos, himnos...
Poca política en sí, muy poca la verdad, a excepción de las dos izadas de bandera a manos de un rudo y estricto pelotón del ejército de la República Popular de China.
Por el resto, muchas palomas, muchos símbolos internacionales, mucha diversidad... sobre todo que "nadie pueda decirnos algo" debió de pensar el cineasta Zhang Yimou (que por cierto vio como el gobierno chino prohibía sus primeras películas hace ya algunos años...). A Steven Spielberg, hombre designado inicialmente para organizar la ceremonia, no se le echó de menos...



Me quedó sin embargo una extraña sensación, hubo un elemento que me marcó durante esas dos horas. Hay un elemento que no dejará de impresionar nuestras sociedades: el movimiento de masas, esa especie de fuerza "humana", más allá de toda individualidad. Los chinos apostaron por mostrar un pueblo unido, caminando al unísono, con una sincronización brutal. One world, one dream es el lema de estos juegos, pero también "un pueblo". Un régimen autoritario, centralizador, que consigue movilizar a su gente, como si fuera una sola persona, un solo espíritu. Frente al individualismo creciente en Occidente, la masa casi "inhumana" china en movimiento. No importa el "yo", importa el "nosotros" que se entreteje en una unidad física pasmante que solo estamos acostumbrados a ver en Europa en los desfiles militares. 3000 personas haciendo el mismo movimiento, perfectamente compenetrados, sin excepción. Primero fueron los tambores, luego esos tipos de imprenta móviles, las plumas que simbolizaron ese mar dentro del nido...



Es ese anonimato, ese lado más estético del "todos igual", todos con un mismo objetivo, siguiendo unas mismas reglas, el que nos ha dejado imágenes como las de Riefenstahl en Nuremberg o las de Mao durante la Revolución Cultural, por no mencionar las numerosas muestras entre los dos polos durante la Guerra Fría...

Podéis visitar el website oficial de los Juegos Olímpicos

Por cierto, he añadido nuevos links y he reestructurado la estética del blog. ¡Espero que os guste!

Un abrazo!!

2 comentaris:

Anònim ha dit...

http://www.elpais.com/articulo/deportes/China/deporte/elpepidep/20080810elpepidep_19/Tes

Hoy El País publica un artículo titulado "la China y el deporte" del escritor colombiano Hector Abad Faciolince (autor de "el olvido que seremos") y que plantea una visión de la ceremonia en la misma línea que el post! Abad nos dice "lo que es uniforme y riguroso nos fascina, quizá porque no hay nada más inhumano".

Un abrazo!
D.

Antoni ha dit...

Sí, m'agrada més el disseny.
Peto-nitus