"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



dilluns, d’octubre 05, 2009

Andante Moderato

Irlanda ha dicho sí pues. Un sí inapelable y claro.
Con una participación del 60%, 7 puntos más que en en el malogrado primer referéndum, y con un arrollador 67,13% a favor (frente al 53% en contra anterior).
No podía ser de otra manera después de que la Unión Europea aceptara promover todas aquellas concesiones que pedía Irlanda. Cláusulas excepcionales que otorgan a la República irlandesa mayores poderes para proteger sus posiciones sobre el
aborto, la religión o la política exterior frente a lo que pueda decidirse comunitariamente.
Estas concesiones, que no son pocas, probablemente hubieran bastado. Y digo que no son pocas porque soy de aquellos que creen que la única forma de crear un proyecto común eficaz, creíble y duradero como la Unión Europea es que todos hagamos sacrificios por el bien comunitario y no excepciones en función de intereses nacionales. Pero como decía, estas concesiones probablemente hubieran sido suficientes para "legitimar" un nuevo referéndum. Sin embargo la Unión Europea decidió retocar algo que nos afecta de manera más global a todos más allá de una "simple" cláusula sobre el poder de decisión de Irlanda en ciertos temas específicos. Se decidió abandonar la idea de disminuir progresivamente el número de comisarios que forman la Comisión Europea. Con el fin de garantizarle a un país "pequeño" como Irlanda "su" comisario la Comisión Europea seguirá contando 27 miembros, alejándonos de una entidad más pequeña, más eficaz y más supranacional.
Con todo esto hubiera sido muy atrevido que Irlanda hubiese votado no. Hubiese tenido cierto tinte de desafío. En este sentido el "miedo" a ser abandonados por la UE ha acabado jugando su papel, aunque muchos ciudadanos no supieran identificar al final muy bien de "qué" tener miedo exactamente. Es grato ver que aunque de manera inconsciente y bajo tan apática situación la UE pueda seguir ejerciendo cierta influencia y fuerza moral.

Aunque todavía es pronto para cantar victoria. Aún faltan dos escollos, o más bien dos "cabezones", de esos que parece que el ser abandonados por la UE no les da vértigo. El presidente polonés Lech Kaczynski y su homólogo checo Vaclav Klaus. El primero quiso "esperar" el resultado irlandés, y se verá obligado a firmar el Tratado de Lisboa en los próximos días visto el arrollador apoyo que ha dado Irlanda al texto.
El segundo... bueno el segundo es un caso aparte. Klaus sigue oponiéndose a poner su firma en el texto. Le da igual que el Parlamento checo haya aprobado el Tratado, que la Corte Constitucional haya proclamado su "constitucionalidad" o que las encuestas constaten un claro apoyo ciudadano de los checos a favor del Tratado de Lisboa. Él sigue empeñado en aguantar al máximo. Aunque eso signifique esperar hasta las elecciones que se celebrarán en primavera en el Reino Unido y que podrían llevar al poder a los conservadores de Cameron (partidarios a priori de organizar un referéndum sobre el texto si todavía no está "aprobado" por todos los países comunitarios). Una espera que le saldría probablemente demasiado cara al Presidente Klaus por muy euroescéptico que sea, tanto por la reputación de su país en Europa como por su propio futuro en el puesto.

Así pues parece que por fin la UE va retomando el tempo necesario. Aunque de momento sigamos tocando en "moderato".