"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



dissabte, de setembre 25, 2010

Miliband y la tragedia griega


Edipo y la esfinge

La política tiene tintes de dramatismo, a veces incluso de tragedia griega. Solo con esa perspectiva uno puede imaginarse por lo que debe estar pasando ahora mismo David Miliband después de que su hermano pequeño, Ed Miliband, le haya arrebatado el puesto que le estaba 'prometido' como líder del Labour Party.
La situación lo tiene todo. Primero se trata de una batalla fratricida. Hermanos de sangre. El mayor, David, protegido de Blair y de Brown, ambicioso, 'good-looking', que quería ser futbolista del Arsenal de pequeño, y famosa promesa del laborismo durante los últimos 4 años. El 'elegido' de la clase 'intelectual' progresista inglesa y que ha contado no solo con la mayoría de los votos de los diputados y eurodiputados laboristas, sino también con la mayoría de los votos del partido y las asociaciones más 'in' (como la Fabian Society, la LGBT Labour, los Labour Students...).
El pequeño, Ed, más discreto, que quería ser periodista de pequeño, incansable trabajador primero a las órdenes de Brown y luego a la cabeza de la cartera de Energía y Cambio Climático donde se ganó la complicidad tanto de empresas como asociaciones medioambientales. El preferido en estas elecciones por la inmensa mayoría de los sindicatos más a la izquierda del Labour Party, aquellos que han hecho decantar la balanza a su favor, y los mismos que sufrieron la 'traversée du desert' durante el centrismo pregonado por Blair y luego Brown. El 'outsider'.

La política a veces tiene también cierto tinte de justicia moral, de aleccionamiento, como si la democracia tuviese esa magia solo atribuida al 'destino' por la cual el héroe de la tragedia no puede huir de lo que le deparan los dioses, por mucho que se esfuerce en salvarse. Le pasó a Antigona, le pasó a Edipo. Los dos creyeron que podían ser dueños de su destino.
Solo así se entiende la sonrisa de David Miliband después de perder las 'primarias'. De alguien resignado probablemente, que se sabe perdedor de aquello que difícilmente se le podía haber escapado. El político destinado a heredar el legado de Blair, el carismático que ilusionaba los jóvenes progresistas europeos (a la Obama), el idealista... Vencido por aquellos que no acabó de convencer, los trabajadores, sindicalistas, obreros. El mismo que se atrevió a retar a la suerte y dejó pasar la oportunidad de convertirse en el primer Alto Representante para la Política Exterior de la UE (y ocupar así el primer puesto con funciones 'políticas' en la historia de la construcción de la Unión Europea). Decidió quedarse en Inglaterra, esperando y especulando con la caída de Brown antes o después de las elecciones para arrebatarle el puesto... (algo que ya se le había escapado de manera inexplicable en 2008 con un Brown casi defenestrado).

La política a veces tiene esto. La democracia tiene esto. La incógnita de saber que todo puede pasar. Tierra de ingenuos que algún día talvez creyeron que eran ellos los dueños de su destino.

PD: os dejo aquí los links a tres posts que ya publiqué en éste blog sobre David Miliband: 'Rompuy, Ashton. Muder on the Orient-Express';'Miliband resbala'; 'bingo!'. Os dejo igualmente los links a la web del Labour Party, con los porcentajes de los votos emitidos: link1, link2.