"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



dimecres, de gener 05, 2011

Las tropas que no vemos

Artículo publicado en la revista 'El Europeo', 02.01.11
Para leer la edición original del artículo click aquí.
Gracias como siempre a la revista por su confianza.   

'En estas fechas que tienen una fuerte connotación de reencuentro ‘familiar’ estamos acostumbrados a que diversos Jefes de Gobierno manden un mensaje de apoyo público a las tropas que sirven en el exterior. Es una forma de conectar las instituciones públicas y legítimas que nos representan con aquellos militares que están fuera cumpliendo con su deber. 

La pantalla dividida que aparece en nuestro televisor y que conecta con diferentes destacamentos esconde sin embargo un despliegue mucho más complejo de lo que parece. Desde que en 2003 la Unión Europea lanzara su Estrategia Europea de Seguridad esa pantalla se ha ido llenando progresivamente de tropas que no actúan bajo el mandato ‘nacional’ de nuestros respectivos países, sino como parte de un destacamento conjunto con un mandato del Consejo Europeo o del Consejo de la Unión Europea.

Estas navidades los integrantes civiles y militares de 14 misiones europeas estarán trabajando por la seguridad de nuestro continente (6 en Europa Occidental, los Balcanes, el Caucásico y Europa del Este; 3 en Oriente Medio; 1 en Asia Central; y 4 en África). Diez de estas misiones son de carácter civil o de carácter mixto entre civil y militar, y están destinadas principalmente a supervisar y ofrecer formación a futuros policías, jueces, militares y guardias fronterizos en países donde el déficit de seguridad puede suponer una amenaza para los intereses y principios de la Unión. 

Muchos de estos profesionales cumplen sus funciones sin ir armados y hacen su trabajo en regiones inestables de las cuales depende la propia seguridad y el bienestar de los europeos. Más allá de la reciente retirada -después de 5 años- de las tropas españolas desplegadas en los Balcanes, la Unión Europea sigue teniendo en el terreno a 1448 militares y 112 policías cumpliendo las misiones EUFOR ALTHEA BiH y EUPM BiH. En la misma región siguen trabajando 1490 profesionales (entre policías y civiles) desplegados con la misión EULEX Kosovo. A los que se añaden en la región caucásica por ejemplo los 323 policías en materia de supervisión, observación y control fronterizo cumpliendo las misiones EUMM Georgia y EUSR BST Georgia. Los demás militares y profesionales están desplegados en la República Democrática del Congo, Afganistán, Irak, Palestina, Ucrania o en Somalia, cumpliendo la llamada EUNAVFOR Somalia ‘Atalanta’ (una de las misiones más recientes y más numerosas en cuanto a militares desplegados para luchar contra la piratería en el cuerno de África).

Las operaciones de la Unión Europea mueven un total de 3574 militares y 2437 civiles a los que se suman profesionales de otros países que ni tan siquiera son miembros de la Unión, como Estados Unidos o Turquía. En el caso de Turquía, el socio no comunitario más importante en este tipo de operaciones, la colaboración en materia de seguridad se remonta a 2003 y tiene desplegados actualmente 354 militares bajo mando europeo.

Además de todas estas unidades de carácter temporal, la Unión Europea se marcó una serie de objetivos para 2010 entre los que destacan la formación de 18 ‘pequeños’ Grupos de Combate permanentes (Battlegroups). Mediante un sistema de turnos la Unión garantiza que dos de estos equipos formados cada uno por 1500 soldados estén siempre en estado de alerta por si se les necesitara. Estos profesionales, aunque no los veamos ni estén necesariamente ‘desplegados’, siguen entrenándose y concentrándose semestre tras semestre en los cuarteles generales que utiliza la Unión Europea. Por nombrar alguno de ellos, los grupos que estarán de ‘guardia’ a partir del 1 de enero son el llamado ‘Nordic Battlegroup’ (conocido por ser uno de los grupos de reacción rápida que ha promovido un sistema de reclutamiento y un entrenamiento especialmente exigente y que dispone incluso de su propia insignia) y el grupo liderado por Holanda. 

Siguiendo esta misma lógica, la Unión Europea también se marcó unos objetivos para 2010 en cuanto a movilización express de expertos civiles. Objetivos que en gran parte se han cumplido, con la elaboración desde 2007 del llamado ‘Civilian Capability Management Tool’, una base de datos que anticipa el tipo y la cantidad de personal que seria necesario para actuar en función de diferentes situaciones de crisis (políticas, medioambientales, ataque terrorista, repatriación de ciudadanos…). Dicha base de datos debe ser actualizada por los Estados Miembro de manera recurrente mencionando las unidades que están en condiciones de proporcionar. El sistema se complementa con la lista de los nombres de aquellos expertos que han seguido un entrenamiento específico de la Unión Europea y que podrían ser movilizados en caso de necesitar una actuación inmediata.

La Unión Europea está todavía lejos de tener un ‘ejército’ europeo, pero sus competencias en política exterior han abierto las puertas a nuevas preocupaciones sobre sus capacidades militares y civiles. Las misiones comunitarias, a diferencia de las ‘nacionales’, se deciden unánimemente por los Jefes de Estado y están sujetas al derecho comunitario e internacional, donde se enumeran específicamente los casos en los que se podría emplear dicha ‘fuerza’ europea (principalmente en casos de peacekeeping, estabilización y desarrollo).

Falta todavía un trecho para que la Unión conjuntamente pueda ser capaz de movilizar 60.000 hombres y mujeres para actuar en una situación de crisis, ya sea bajo el mando de la ONU o de la propia Unión Europea. Sin embargo ese era uno de los objetivos que se marcaron los diferentes Estados en 2003 después de sufrir en sus propias carnes la incapacidad de actuar en los Balcanes o la marginalización que supone una estrategia descoordinada (¿quién recuerda la crisis europea por culpa de las divergencias en la Guerra de Irak, o más recientemente el plantón de Obama durante la Presidencia española de la UE aludiendo la poca rentabilidad en sentarse a hablar con ‘Europa’?).

El presupuesto general de la Unión para el 2011 equivale al 17% de lo que gasta sólo en Defensa Estados Unidos. A pesar de estas limitaciones la política común de seguridad sigue avanzando. Los que la hacen posible son personas muy reales, que trabajan en situaciones de riesgo bajo un mando conjunto y multinacional. Nos cuesta verlos con nuestra óptica ‘estatal’ de las relaciones exteriores, pero allí están. Todos ellos de algún país y a la vez de todos'. 

PD: sobre este mismo tema inicié mi colaboración en el proyecto 'Sesióndecontrol', que cuenta con una más que reconocida y motivada dirección en el terreno de la ciudadanía digital y la comunicación. Os aconsejo la web del proyecto y sus trabajadas bases jurídicas (síguelo en twitter: sesiondecontrol). Podéis consultar mi apunte 'más allá de 'nuestras' tropas', publicado el 02.01.11, os dejo igualmente un sugerente billete sobre la iniciativa ciudadana europea: 'la iniciativa ciudadana será electrónica o no será'.