"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



diumenge, de març 20, 2011

Fast Food, Fast Politics

Aprovecho para postear algunas de las entradas aparecidas durante los últimos 10 días y que me han parecido especialmente relevantes en clave europea.

Empezando por el 'debate nuclear' a raíz de los tristes eventos en Japón. EUWeekly (uno de los blogs imprescindibles para seguir la actualidad continental) nos recuerda en su postSortir du nucléaire, pour aller où?' la necesidad de ‘temporizar’ la estrategia de acabar con la fuente de energía nuclear. Uno puede tener el posible 'deseo' político -basado en un debate tan visceral como racional entre los beneficios y los riesgos- de querer prescindir de dicha fuente energética, pero ello requiere una aproximación 'realista' del objetivo, empezando por reconocer que necesitamos una estrategia a medio y largo plazo. La erradicación de las centrales nucleares sin una estrategia eficiente y viable de reemplazo no nos llevaría muy lejos. El plan político debe avanzar paralelamente a la apuesta económica por parte de los inversores en fuentes alternativas y una mayor incitación a la investigación. No todas las renovables ofrecen una salida por ejemplo (necesitaríamos solo ‘unos pocos’ millones de paneles solares para producir la energía de un solo reactor, ‘Par quoi remplacer le Nucléaire?’… ). Sin dinero y sin alternativas defender el fin de la energía nuclear es ilusorio e incluso nos puede llevar a situaciones contraproducentes.

Precisamente esa falta de ‘distancia’ es lo que Jean Quatremer recrimina a Angela Merkel: ‘Angela Merkel, la Chancelière nucléaire. Una política que ha hecho gala ya en anteriores situaciones de estar demasiado ‘pendiente’ de la opinión pública en el momento de tomar sus decisiones políticas: ‘Lybie: l’honneur perdu d’Angela Merkel’ (o bien, Kosmopolito: 'German Diplomacy on Lybia: a quick -y muy buena- explanation'). Tendencia a la cual parece haberse sumado el Presidente Sarkozy a las puertas de las elecciones cantonales (Exaps: ‘Sarkozy protagonista’, Le Monde: ‘Lybie: Monsieur Sarkozy joue avec le feu’). La verdad es que la ‘prisa’ con la que Sarkozy se ha apresurado a liderar la intervención militar en Libia, siempre un paso por delante de las cumbres multilaterales que debían ‘marcar’ el ritmo y la narrativa de la intervención es un tanto indignante. Y más si recordamos la actitud que el gobierno francés mantuvo durante más de dos meses en relación a las revoluciones árabes. La obscenidad política del Presidente galo no hace más que rebajar la posible fuerza que conlleva una acción narrada desde el multilateralismo, la legalidad internacional, la discreción y sobretodo la humildad (Bruxelles2: 'La méthode Sarkozy en Europe marque le pas. La France ne convainc pas au Sommet'). No hay ni un solo motivo por el cual enorgullecerse de tener que actuar militarmente en el siglo XXI (por muy necesario que pueda ser)…

Acabo recordando que a finales de semana volveremos para trazar las líneas que se hayan acordado oficialmente en cuanto al Pacto del Euro… Aunque se diga con voz baja, uno de los progresos que en mi opinión merecen el legítimo apelativo de ‘histórico’ en el proceso de integración europea.

Un abrazo!