"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



dimecres, de febrer 01, 2012

¿Cómo comunicar Europa?

El otro día tres gurús de la comunicación política europea se enzarzaron en un debate interesante (aunque es de esos eternos, y con su propio campo de especialistas, literatura...). Lo resumo muy drásticamente y os dejo los enlaces para aquellos que quieran leer más sobre el tema. La cuestión principal era básicamente una de las preguntas sagradas de la comunicación institucional europea: ¿Cómo lograr que dicha comunicación sea más ‘atractiva’? ¿Cómo deben las instituciones dirigirse al ciudadano europeo?

Cada gurú aportó su granito de arena (y luego se refutaron y complementaron en los debates que siguieron en cada blog, y que también recomiendo que se lean).

a) Mathew Lowry se focalizó en señalar un problema de ‘narrativa’ -storytelling-. Para él la información que transmite la Unión Europea es un poco el reflejo de la naturaleza técnica, ‘científica’ y tecnócrata de la propia Unión. Según lo entendí, por lo que Lowry abogaba era en cierto modo una comunicación más ‘sexy’ sobre Europa, con mayor énfasis en la historia que se cuenta, y siendo muy conscientes que en frente tenemos el mundo del periodismo (y de lo política) que se rige precisamente por reglas no científicas (y suerte tenemos que así sea).

b) Dicho argumento fue ‘contestado’ por Ronny Patz, quién intentó cuestionar la idea de que la Unión Europa es una entidad ‘tecnócrata’ basada en una lógica ‘científica’. A diferencia de Lowry, Patz argumentó que la naturaleza de la Unión es más política y compleja de lo que nos quieren hacer creer. Para Patz el problema no reside por lo tanto en el carácter técnico de la Unión, sino en que la información todavía no se ha desprendido de una lente que pretende esconder los grupos y los intereses divergentes que luchan en la arena política europea.

c) Michael Malherbe (autor de uno de mis blogs preferidos) aportó un último punto, que engloba a los dos anteriores (y para mí el más interesante, aunque curiosamente fue duramente contestado por Patz y Lowry). Malherbe argumentó que por mucho que la narrativa que utilicemos para hablar de la Unión mejore –en el sentido de Lowry-, y por mucho que la información nos muestre de una vez la politización y las luchas de intereses que ocurren en Europa –en el sentido de Patz-, aun así seguirá faltando un ingrediente básico, que es que los ciudadanos tengan un conocimiento mínimo para entender de que se está hablando. Sin ese trabajo pedagógico previo la información seguirá sonando a chino. Dicha ‘educación’ no tiene porque tomar el formato de un programa ‘oficial’ lanzado por las instituciones. Bien que todo el mundo tiene los ingredientes necesarios para entender de que se habla cuando se cita al Tribunal Constitucional en España –y no lo hemos aprendido porque nos lo haya enseñado el ‘gobierno’-. En mi opinión Malherbe se refería (y allí creo que tal vez no lo entendí exactamente igual que Patz y Lowry) a ese mínimo conocimiento que poco a poco hemos ido acumulando sobre nuestros sistemas políticos, sin que nadie nos lo haya ‘enseñado’ propiamente dicho.

Por otra parte hace mucho que estoy de acuerdo con posiciones como las de Simon Hix que argumenta que existe una politización creciente en la Unión, pero que lo que falta es mostrarla. En este sentido el problema de la comunicación europea está (como en casi todos los ámbitos relacionados con la Unión Europea) en la voluntad de dar el paso al frente y asumir lo que se está construyendo: una Unión política gobernada por la lucha ideológica a la base de cualquier sistema democrático. Ni más ni menos. Aunque claro, eso supone reconocer dos elementos de los que por el momento nadie quiere oír hablar: 1) que los Estados están delegando su soberanía en Europa, 2) que ningún proyecto que se diga ‘democrático’ puede seguir construyéndose sin los ciudadanos –tanto con lo que eso supone en en pro de democratizar el funcionamiento de las instituciones de la Unión, como de cara a las políticas de cohesión que deberían llevarse a cabo-.

-Of technocrats, journalistic balance and telling EU stories, Lowry
-Communicating EU technocray and science: Is it the same?, Patz
-Communication technocratique de l'UE: comment s'adresser aux citoyens européens?, Malherbe

PD: de todo eso hablamos ampliamente en la Conferencia del Parlamento Europeo en Córdoba en el 2010... (* * * *). También podéis visitar la recopilación de posts sobre Comunicación y Redes Sociales en este blog.

Un abrazo,

1 comentari:

emilio ha dit...

Bueno Dídac, tú conoces lo que publico y supongo que no te resultará nuevo que yo me siento más cerca de Malherbe.
En un espacio como este sería prolijo comentar los argumentos de unos y otros. Un abrazo: emilio