"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



dimarts, de febrer 21, 2012

Europa como sinónimo de crisis

Ulrich Beck siempre gira alrededor del cosmopolitismo y de la globalización. Las reflexiones de Beck se complementan bien con las de Habermas, y Giddens. Los tres han centrado buena parte de su trabajo en reflexionar sobre el proyecto de construcción europea.
En la charla que dio ayer en la LSE Beck presentó la idea de una ‘European Union of Democracies’ – algo como la ‘Unión Europea de democracias’ en castellano-, como un modelo alternativo a la manera en la que se está construyendo hoy en día la UE.

Introducción
En la introducción el ponente quiso señalar dos puntos. El primero es que según él los europeos somos prisioneros del concepto del ‘Estado-Nación’. No sólo en nuestra forma de entender la política, sino en todo lo que nos rodea como ciudadanos. Nuestra ‘clase social’, nuestro concepto ‘familiar’, nuestra vida profesional… todo está imbuido por la estructura mental del Estado-Nación. El gran desafío es conseguir superar estas construcciones para pensar en la idea de Europa. El segundo punto es que según Beck Europa está en una situación de riesgo. Estamos en la antesala de la catástrofe y es precisamente nuestra capacidad de anticipación lo que nos puede librar de ello. La capacidad de anticipación es para Beck una gran fuerza transformadora (para bien o para mal, a veces). 'Europa es otra palabra para decir 'crisis', afirmó.

Primera parte: la Europa actual
El ponente empezó la charla con su visión de la Europa actual. Para ello centró su primera reflexión en el rol de Alemania.

a) Alemania
En los últimos años se ha producido según Beck un cambio significativo en la estructura del poder en la Unión Europea. Alemania ha pasado a ser el ‘cabeza de serie’ indiscutible. Dicho país está desenvolviendo su posición hegemónica bajo los fundamentos ideológicos de lo que Beck llamó el ‘German European Nationalism’ (el nacionalismo europeo alemán). Para Beck dicho ‘nacionalismo’ está basado en tres ‘nunca jamás’: nunca jamás una depresión económica como la de los años 30, nunca jamás una Europa alemana y nunca jamás el Holocausto. Buena parte de los posicionamientos alemanes en la actualidad responden a estas premisas.
El problema según Beck es que las prioridades alemanas a la hora de ejercer su política europea pueden estar provocando efectos adversos que ni los propios alemanes perciben. Por ejemplo el aumento de la germanofobia en Europa, o la violación de las reglas básicas de la democracia (como el multilateralismo, el principio de igualdad, la soberanía, o el respeto entre estados).
Para Beck la construcción europea puede ser escenificada con la metáfora de los huevos revueltos. Al igual que no se puede separar la clara de la yema, tampoco se pueden analizar los sistemas económicos de cada país sin tener en cuenta las múltiples interdependencias que existen entre los Estados miembro. Para Beck Alemania debe hacer un esfuerzo para darse cuenta de esta realidad y evitar así caer en tendencias ‘esencialistas’ peligrosas y reductivas (por tendencias ‘esencialistas’ Beck hace referencia a las generalizaciones que hacemos a menudo sobre un país o sobre una sociedad, por ejemplo que los griegos son vagos o corruptos, que los alemanes son serios…).

b) Identidad
Para Beck el auténtico problema de la crisis actual Europea no es la identidad griega, o la sociedad griega. De lo contrario, se trata de un problema conjunto, donde el desafío es resolver nuestra identidad conjunta como europeos. En ese sentido Beck considera que la realidad actual es que Europa está en una situación muy complicada y que está teniendo dificultades para adaptarse a los desafíos de la globalización. Para el ponente el auténtico desafío sigue siendo el de ofrecer un futuro político al continente europeo frente al engaño que supone pensar que podemos hacerlo cada uno por nuestro lado.

Segunda parte: la unión europea de democracias
Llegados a éste punto Beck insistió que este ‘futuro’ del que habla no puede construirse de la misma manera que hemos construido el Estado-Nación. Para Beck es importante que el modelo que sigamos para Europa sea un modelo que respete por un lado la legitimidad democrática a nivel continental y por otro que no se oponga a las ‘naciones’ que también tienen su fundamento legítimo y sociológico. Para Beck la única manera de conciliar estas dos realidades es creando una Europa desde abajo, desde la sociedad civil, y no una Europa impuesta desde arriba.
En este sentido Beck ofreció un modelo de Europa muy similar institucionalmente a unos hipotéticos ‘Estados Unidos de Europa’ pero sin la necesidad de sobreponer (e imponer) una nación común a todos los europeos. Para Beck, algunos de los elementos de esta ‘Unión Europea de Democracias’ deberían incluir:
-Elección directa (en una circunscripción europea –es decir votando todos el mismo día y contabilizando el voto de un rumano y de un alemán sin distinción-) del Presidente de la Comisión.
-Año Europeo del Voluntariado (para todos los sectores profesionales, con el fin de fomentar una sociedad civil europea).
-Europa a dos velocidades (entre los que quieran seguir avanzando en la integración, principalmente la económica y monetaria alrededor del euro, y los que no).
-El respeto a algunos de los principios que han sido sinónimo de éxito (como en el caso del estado alemán).
-Reforzar la cooperación institucional con la intención de desarrollar mucho más el cosmopolitismo entre los europeos.

Conclusión:
Beck acabó su charla explicando cual era el verdadero propósito detrás de su idea de ‘Unión Europea de Democracias’. Para Beck lo más importante es que Europa no sea considerada como algo allí ‘afuera’, como si fuera algo aparte de las naciones y de nuestros estados. Beck considera que es esencial que los europeos empezemos a sentirnos europeos sin que eso implique una oposición a nuestros Estados-Nación. Para Beck una Europa basada en nuestros sentimientos nacionales, y al mismo tiempo regida por unas instituciones europeas y una sociedad civil europea, es posible.



El hashtag de la conferencia: #lsebeck
Más información sobre el evento aquí.

1 comentari:

arturito ha dit...

Mientras Europa sea sinónimo de corrupción no nos interesa