"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



diumenge, de febrer 26, 2012

Primavera electoral

Publicado en El Europeo, @eleuropeo.

2012 será un año especialmente intenso en cuanto a elecciones. Durante la próxima primavera algunos comicios serán determinantes para el futuro de grandes potencias, como Rusia o Francia. Otros en vistas a resolver conflictos históricos...


Se acerca una primavera ‘política’ en cuanto a elecciones internacionales. Algunas de ellas acapararán buena parte de la cobertura mediática internacional. El 4 de marzo por ejemplo se elegirá nuevo Presidente en Rusia, donde, salvo sorpresa, primará la ‘continuidad’. Se da por hecho el retorno de Putin después del paréntesis Medvedev, entre sospechas de fraude electoral, y con los comunistas como segunda fuerza. Putin sin embargo se juega más que ganar o no las elecciones.

En abril las miradas se fijarán en Europa, con la primera ronda de las presidenciales galas el 22, y las elecciones en Grecia, todavía con la fecha por decidir. En ambos comicios la política europea jugará un papel esencial. Tanto para una Francia que ha perdido definitivamente su pie de igualdad con una Alemania hegemónica (aunque no quiera hacer virtud de ello), como para Grecia, donde gane quién gane, se respetarán los planes de ajustes impuestos a cambio del segundo rescate.  

Otras elecciones han sonado o sonarán con menos fuerza, pero jugarán un papel determinante en sus respectivas regiones. El pasado 21 de febrero Yemen, uno de los países bajo la dinámica transformadora de la primavera árabe, aupó al poder a su nuevo Presidente. Aunque como dice Rupert Wingfield-Hayes, uno de los periodistas que tiene la BBC más activos en la capital yemení, más que unas elecciones para elegir a un nuevo Presidente, el interés ha sido ‘librarse’ del viejo.

Ali Abdullah Saleh ha estado más de 30 años en el poder. Desde enero 2011 se ha encarnizado con la población de su propio país, asesinando a centenares de manifestantes. Las elecciones celebradas esta semana han sido a candidato único (el vicepresidente Al-Hadi). Así se pactó en noviembre cuando se firmó la hoja de ruta para iniciar una transición que dista de estar encarrilada –y que además le dio inmunidad a Saleh frente a futuras persecuciones judiciales-.

Muchos analistas coinciden en señalar que Yemen es un puzle con demasiadas piezas: tribus divididas entre el sur y el norte, los mismos clanes familiares que se disputan el poder desde hace décadas, los intereses ‘occidentales’ (tanto comerciales como a nivel de seguridad terrorista), el papel de Arabia Saudí… Además Saleh deja tras de él una corte de incondicionales que se perpetúan en el poder (hijos y sobrinos incluidos) y que dificultarán la credibilidad y la capacidad de acción del nuevo gobierno de concertación nacional.

La cara de la moneda pueden ser las elecciones que se celebrarán el 1 de abril en Birmania/Myanmar (dependiendo de si se usa el nombre tradicional del país ‘Birmania’, o su denominación oficial tal y como lo cambió la junta militar en 1989, ‘Myanmar’). Más que unas ‘elecciones’ se trata de un proceso electoral por el cual se renueva una parte de la cámara baja, a raíz de que algunos parlamentarios hayan tenido que ocupar cargos ministeriales (concretamente se elegirán 48 asientos en diferentes circunscripciones regionales de un total de 440 que forman la ‘Pyithu Hluttaw’).

Birmania/Myanmar se juega no sólo un hito histórico con la posibilidad de que la Nobel Aung San Suu Kyi entre en el Parlamento de la mano de la legalizada Liga Nacional para la Democracia, sino que además, si las elecciones responden a los mínimos exigibles que se esperan de unas elecciones ‘libres y justas’, podría significar el fin del ostracismo y de las sanciones internacionales hacia el país.  

Para un estado que hace un año era uno de los primeros en la lista ‘negra’ de la geopolítica mundial, el momentum por el que atraviesa sigue siendo difícil de creer. Las dos incógnitas más allá de los comicios previstos para el 1 de abril serán el posicionamiento del ejército, todavía inmensamente poderoso tanto en el Parlamento birmano, cómo en las estructuras estatales y segundo, la capacidad de ir compaginando, gradualmente, la apertura democrática con la bonanza económica y las mejoras en bienestar social.

A estas elecciones se añadirán muy probablemente durante las últimas semanas de abril los comicios presidenciales en Egipto, y ya en mayo, las legislativas y presidenciales en Palestina, el 4, y en Argelia, el día 10.

Adiós al invierno. Paso a la primavera electoral.