"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



dijous, d’abril 19, 2012

Tu voto cuenta (o no tanto)

El próximo fin de semana se celebra la primera vuelta de las Presidenciales en Francia.
Uno de los blogs franceses de referencia ha publicado un post especialmente crítico con aquellos que opten por votar en blanco. Podéis leerlo aquí.

Algunas diferencias sobre este debate: 
a) España es uno de los pocos países que contabiliza los votos blancos como votos válidos (como Suiza, Colombia, Perú, Brasil, Uruguay…). Los votos válidos son lo mismo que lo que llamamos ‘votos emitidos’ y los votos emitidos juegan un papel crucial pues los escaños se reparten en función de eso (dejo la entrada wiki del ‘voto en blanco’, y un gráfico para el explicar el sistema que rige el reparto de escaños en España a través de la Ley D’Hondt).
Para poner un ejemplo del peso que puede tener el voto blanco contabilizado podemos utilizar el caso de una facción política minoritaria que necesita por ley al menos el 3% de los sufragios para ser reconocida. En cifras absolutas, el 3% será diferente si hay 100.000 o 120.000 votos válidos. A más votos contabilizados más votos necesitará la facción para alcanzar el % exigido (por cierto, en las elecciones europeas cada Estado se rige por su propia política electoral así que en España el voto blanco para el Parlamento Europeo está también contabilizado como válido).  

b) En Francia las cosas son distintas (entrada wiki del sistema francés aquí). Los votos blancos no son contabilizados como válidos, ni tampoco publicados por separado. No están presentes en las mesas electorales el día de las votaciones (aunque si aparecen como una opción en las urnas electrónicas). En la ley electoral francesa los votos blancos son considerados como votos ‘no válidos’ y no se diferencían de los votos tradicionalmente clasificados como nulos. Consecuentemente, ni lo uno ni lo otro forma parte de los sufragios emitidos. No hay por lo tanto ninguna consecuencia directa en la contienda electoral. Si el Presidente se elige por mayoría, el cálculo se hará contando sólo los votos válidos. Votar en blanco en el sistema francés equivale a votar ‘nulo’.

Y aquí entramos en la cuestión. Votar nulo y votar blanco han tenido históricamente y políticamente connotaciones diferentes. Son diferencias, a mí entender, suficientemente importantes como para que los sistemas democráticos incluyan una diferenciación entre ellos, y sepan captar el abanico de sutilidades democráticas que se esconde detrás de cada tipo de voto.

Hay algunas diferencias que desde el punto de vista exclusivamente legal podrían ser leña para el debate. El voto nulo es por ejemplo una manifestación que se basa en el no cumplimiento de las reglas del sistema electoral en vigor. El voto nulo, como indica la apelación, busca la nulidad de la papeleta. De allí que tradicionalmente se caracterice al voto nulo como un voto de protesta y de boicot. El voto blanco sin embargo está tradicionalmente definido como una no-decisión. No tiene la misma connotación de oposición ‘orgánica’ al sistema que en el caso del voto nulo. Puede esconder razones similares de protesta y de boicot, incluso de insatisfacción política con la oferta política. Pero en sí no hay un ataque –al menos no tan claro- a la legitimidad/legalidad del sistema. Como dirían en inglés, you play by the rules.

No se trata de ‘juzgar’ estos tipos de voto. En un país como España que ‘reconoce’ el voto blanco el debate puede servir para que los ciudadanos reflexionemos sobre la responsabilidad que nos brinda el sistema. En un país como Francia los ciudadanos no tienen ni esa posibilidad. Algunos dirán que lo justo, lógico y racional es que sólo cuenten aquellos que avalan el sistema y votan en positivo, ‘por alguien’. Otros, al contrario, argumentan que la esencia de la democracia representativa es buscar permanentemente la mejor manera de captar todos y cada una de las expresiones políticas de los ciudadanos, aunque a veces tomen la forma de la censura, la reprobación o la crítica...

Links a los dossiers de cada candidato: N. Arthaud; F. Bayrou ; J. Cheminade; N. Dupont-Aignan ; F. Hollande ; E. Joly ; M. Le Pen ; J.L. Mélenchon ; P. Poutou; N. Sarkozy.