"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



dimecres, de maig 23, 2012

End the crisis tonight!

La cena informal del Consejo Europeo prevista esta noche puede dar algunas pistas sobre lo que nos depara la cumbre del 28-29 de junio, donde se adoptarán las medidas específicas en pro del ‘crecimiento’ en Europa (la carta de invitación del Presidente Van Rompuy a los dirigentes puede leerse aquí).

A falta de determinar el acuerdo específico, algunas palabras cobran vida propia. El ‘crecimiento’ ha sido una de ellas durante las últimas semanas. Hollande, culpable en buena parte de que la agenda política mire hacia otras coordenadas que las de la austeridad, tiene claro su plan de ruta:
  1. Crear Euro-bonos, dando a la UE una capacidad de préstamo para financiar proyectos de infraestructuras, proyectos de economía energética, y proyectos industriales.
  2. Movilizar el BEI (Banco Europeo de Inversiones), aumentar su capital, y hacer de manera que podamos financiar la innovación, la investigación y un cierto número de proyectos que llevan a cabo las ‘colectividades locales’ –regiones. 
  3. Movilizar los fondos estructurales que no se utilicen hoy. 
  4. Crear una tasa a las transacciones financieras de un cierto nivel, obteniendo así un recurso suplementario. 
  5. Y por último, el Banco Central Europeo. Modificar el sistema por el cual los bancos nacionales pueden obtener financiación del BCE a un tipo de interés del 1% y luego no exista ningún control para determinar si estos bancos vienen o no al rescate de los Estados (y cuando lo hacen pidiendo a menudo un tipo de interés del 6%).
Palabra por palabra, son las cinco proposiciones que presentó Hollando durante el debate.
Sin embargo, más allá de iniciativas ‘circunstanciales’, existe la necesidad de un debate de fondo sobre la eurozona. El problema ya no es decidir qué medidas adoptar, sino la pequeñez y la rigidez del sistema de gobernabilidad económica en Europa. Demasiada crisis para tan poca capacidad de acción.

Repaso a algunos de los temas que probablemente deberían debatirse esta noche (y en junio), aunque tal vez ni se mencionen:

-La competitividad como elemento ‘clave’ para el crecimiento. Uno de los argumentos que están pegando con más fuerza es que la crisis está poniendo de manifiesto (y es en parte fruto de) una disparidad en los niveles de competitividad entre el ‘sur’ y el ‘norte’. Si no se requilibra esta balanza, no saldremos adelante. Javier Solana, en un post de lectura obligatoria ('Could the Euro destroy the EU?), propone una política inflacionista en el norte como parte de una estrategia ‘continental’ de reajuste.  Elisenda Lamana por su parte explica las diferentes opciones para resolver el mismo problema, decantándose también por la depreciación implícita (‘a favor’ del norte) como una de las posibles soluciones ('Competitivitat i creixement: els deures pendents de la Unió Europea').

-La unión del sistema bancario. Elemento importante de cara a que cualquier estrategia en política macroeconómica tenga viabilidad a largo plazo. Si los bancos no siguen un mismo sistema de supervisión, ni tampoco tienen unas mismas reglas a la hora de por ejemplo utilizar el dinero prestado del Banco Central Europeo, no hay ‘ajuste’ que dure. El problema, como explica Nicolas Véron en Bruegel ('Is Europe ready for banking union?'), es que algunos estados siguen utilizando muchos de sus bancos ‘locales’ como instrumento básico para sus políticas industriales. Por no mencionar el peso del argumento ‘soberanista’. Regular la City por ejemplo es hoy por hoy un ataque ‘insoportable’ a la soberanía inglesa.

-Hay un último elemento, fundamental, que hay que incluir en la agenda política, si lo que se busca es una solución viable y de largo plazo. A diferencia de los dos anteriores, tiene que ver con nuestras percepciones políticas, y nuestras aproximaciones a la hora de negociar y tomar decisiones en la resolución de la crisis. Sin corresponsabilidad, sin solidaridad y sin debate democrático, ninguno de los caminos que se escojan para mejorar el esqueleto económico de la UE tiene sentido (ni futuro). Eso supone dos cosas. La primera, cambiar radicalmente nuestra lectura sobre las fatalidades de nuestros socios. Podemos considerar que Grecia se lo ha buscado, como dice J.Torreblanca en su último post ('¿Piensa usted que los griegos se lo han buscado?'), o podemos considerar que el fracaso de Grecia es ‘nuestro’ fracaso. Es el fracaso de una Unión Europea que no ha sabido dotarse del grado suficiente de integración y de coordinación como para protegerse de los abusos y problemas que puedan surgir por cada lado. Cuidado con los simplismos, cuidado con los prejuicios y cuidado con avanzar en la política europea con los mismos viejos algoritmos nacionalistas ('El lado oscuro de Europa: parte 1, 2, 3'). Sin responsabilidad no hay futuro. Y no es cuestión sólo de 'mutualizar’ o no la deuda…
Segundo. La democracia sin debate, no es democracia. La política sin capacidad de debatir, la política que no ofrece ‘alternativa’, como decía Jordi Vaquer hace un par de semanas, no es política ('Sin alternativa'). La crisis se está resolviendo de una manera extremadamente imprudente, dominada por los equilibrios diplomáticos y estatales ('La democracia esclavizada'). No mediante el debate democrático. Un sistema que no nos permita discutir (y discordar) sobre las políticas económicas que debemos llevar a cabo, es un sistema ineficaz, y que yo personalmente no estoy dispuesto a defender ('We need to be able to disagree on European policies').

La Unión Europea (y sus Estados) se juegan a partir de hoy encontrar soluciones de fondo a la crisis. Es la última oportunidad de que se dé el paso, sea la dirección que sea, para que vayamos más allá de la superficie. La política europea exige decisiones ‘europeas’. Como dice Pisani-Ferry, en Le Monde, ‘ce n’est pas le moment d’être normal'.  

Otros artículos relacionados:
-Two dangerous myths about a 'Grexit', Sebastian Dullien, ECFR
-Union budgétaire: un enjeu democratique, Bernard Barthalay, Europe - 27etc
-Reconstruir Europa desde la base, Cohn-Bendit, Ulrick Beck, El País
-The euro-area rebalancing challenge, by Pisani-Ferry, Bruegel