"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



dijous, de maig 31, 2012

Redemption Road...

La idea de un ‘fondo de redención de la deuda’, está emergiendo como una de las opciones 'factibles' y ‘graduales' en el largo camino hacia la mutualización de las deudas europeas. Además, cuenta con más apoyos a medida que nos acercamos a la próxima cumbre del Consejo Europeo en junio. 

Guy Verhofstadt lo explica hoy en el especial sobre Europa de El País: ‘Un “fondo de rendención de la deuda” puede salvar a Europa ya’ (especial que el periódico podría publicar semanalmente, con los temas más importantes de la actualidad europea, y le estaríamos todos muy agradecidos... :) El líder de los liberales en el Parlamento Europeo señala la necesidad de encontrar una solución realista para los países al borde del precipicio, y que además para pagar sus deudas tienen que re-endeudarse a un tipo de interés vicioso. Hay que encontrar la manera de romper la dinámica, sin que ello suponga dejar de trabajar en las reformas estructurales que los diferentes países están acometiendo (y a las que se han comprometido jurídicamente). La opción de un ‘fondo de redención’ supone crear una especie de ‘baúl común’ de dónde los países pudieran pedir prestado a un tipo de interés ventajoso, bajo la condición de ir reduciendo su deuda y cumpliendo sus compromisos comunitarios con el paso del tiempo. La ‘fiabilidad’ y credibilidad de dicho fondo, al ser ‘común’ no dependería de la visión que tienen los mercados de cada Estado miembro de forma independiente.

Al hablar de la posibilidad de avanzar en la integración fiscal (y más cuando se trata de la deuda) la ‘confianza’ cobra una importancia clave. Si no hay confianza, no puede haber ‘eurobonos’, al menos no en el formato ‘final’ que la mayoría entiende (títulos de deuda respaldados por todos los países miembros de la zona euro). Además sin una unión fiscal, que organice a nivel continental lo que gastamos (y por lo tanto nuestros presupuestos) hablar de ‘deuda compartida’ no tiene sentido. Por el momento no existe ninguna garantía legal que refuerce dicha confianza, y eso es lo que, en cierta medida bloquea la ansiada solidaridad que algunos querríamos ver de parte del gobierno alemán. Dos cosas importantes llegados a éste punto. El primero es que la necesidad de avanzar de forma gradual en el tema de la mutualización de la deuda es una visión compartida por diferentes tonalidades del espectro político alemán. Lo explica fantásticamente Philine Schusell en el blog del think tank Bruegel, en el post ‘Germany: What about Eurobonds?’. Y el segundo punto, es que la idea de crear un fondo de redención surge de los propios alemanes –más concretamente a través del Consejo de Expertos Económicos- por lo que se supone puede contar más fácilmente con el aval de Merkel…

Os aconsejo sobre el mismo tema la entrevista que Quatremer le hace a Sylvie Goulard, que es la eurodiputada responsable de redactar el proyecto sobre eurobonos en el seno del Parlamento Europeo (leer el post ‘Eurobonds: “le clivaje est plutôt Nord-Sud que droite-gauche”’). Goulard insiste de nuevo en la necesidad del ‘gradualismo’ hacia los eurobonos. Sin un paso federal para consolidar nuestras políticas fiscales y sin la confianza necesaria para llevar a cabo el paso de forma conjunta, entre todos, la mutualización de la deuda es improbable. De allí de nuevo la importancia de ser concientes del momento ‘histórico’ y de tomar la decisión a conciencia. Lo que deberíamos pedirle a Europa, sus ciudadanos y sus gobiernos es un salto federal en toda regla.

Estamos avanzando a marchas forzadas después de tres años de apatía, falta de liderazgo y equilibrismos de todo tipo. El coste emocional y económico está destruyendo la idea de Europa y el apego hacia un proyecto político del que depende nuestro futuro. Y la deuda es sólo una de las cabezas de Cerbero. Las otros dos siguen siendo la de mitigar los desequilibrios que se han ido creando a nivel de competitividad en la Unión, así como de comprometerse de manera inapelable y urgente con el crecimiento.

Articulo de interés:
-Italian and German adjustment in the eyes of the Commission (Guntram B. Wolf), Bruegel Blog.

3 comentaris:

emilio ha dit...

Estos días "todo el mundo" habla de Europa y cada uno tiene una solución diferente.
Normalmente, los artículos que piden "Más Europa" hablan del capítulo institucional.
De lo que muy pocos hablan es de soluciones factibles en el campo de la finanzas europeas.
En "Sortir de la crise" ( http://lacomunidad.elpais.com/efurom1/2011/1/9/sortir-la-crise) ya dije que Guy Verhofstadt es uno delos escasos políticos que lo vienen haciendo desde 2009: ¡¡¡cuántos quebraderos de cabeza y angustia nos hubieran evitado de seguir, al menos en parte, sus propuestas!!!

Dídac G. ha dit...

Hola Emilio!
Estoy de acuerdo. Añadiría que Verhofstadt se ha mantenido como uno de los MEPs más 'lúcidos' en los últimos tiempos. Sin ir más lejos hoy ha sido el primero en expresar su malestar por el intento de menospreciar al Parlamento Europeo en la posible reforma de Schengen. Un abrazo y gracias como siempre por tu aportación. Dídac G.

emilio ha dit...

Siempre es un placer asomarse por aquí y encontrar voces amigas. Y no lo dudes: si tuviera más tiempo, me pasaría con más frecuencia. Un abrazo: emilio