"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



dilluns, de febrer 04, 2013

Ya hay pregunta escocesa

(Publicado en Sesióndecontrol.com, 04.02.13) 

Pocas veces una institución ‘reguladora’, cuestionada por unos y otros, envuelta en una batalla política sin precedentes, logra poner de acuerdo a todo el mundo. Sin embargo eso es lo que ha conseguido esta semana la Comisión Electoral del Reino Unido. 

John McCormick, comisario electoral para Escocia
La Comisión Electoral británica –la que se encarga de regular los referéndums y los comicios electorales en el Reino Unido- tenía la complicadísima misión de dictaminar su opinión sobre la pregunta del referéndum escocés de independencia en 2014. Por si fuera poco, la Comisión también tenía que dar su opinión sobre el sistema de financiación para la campaña.

Los intereses en juego eran muy altos. Sin una pregunta que contentara a todo el mundo la legitimidad final del resultado hubiera estado en peligro desde el principio, la campaña hubiera empezado con un vicio de origen, el peor escenario posible. Además la tarea de la Comisión se presentaba doblemente complicada ya que la pregunta inicial propuesta por el primer ministro escocés, ‘Do you agree that Scotland should be an independent country?’ (¿Está de acuerdo que Escocia debería ser un país independiente?), era considerada como partidista y tendenciosa por los unionistas.

Frente a esa pregunta el fraseado final propuesto por la Comisión Electoral es el siguiente: ‘Should Scotland be an independent country? Yes or No’ (¿Debería ser Escocia un país independiente? Sí o No). Claro, directo, conciso. Se elimina la parte ‘está usted de acuerdo’, que según la evaluación independiente de la Comisión podría incitar inconscientemente a decir sí.
  • La pregunta
Hagan la prueba, por ejemplo con otro tema. Provoca lo mismo la pregunta ‘¿Está usted de acuerdo que los helados deberían ser de fresa?’ que ‘¿Deberían ser los helados de fresa?’. Además, en inglés el ‘do you agree’ podría incluso ser traducido como ‘concuerda’, un verbo que puede implicar un cierto acuerdo a priori.

En cualquier caso, el fraseado de la Comisión Electoral no sólo elimina las sospechas partidistas, sino que además utiliza el verbo ‘ser’. ¿Debería Escocia ser independiente? No estamos hablando de transformarse, o convertirse, ambos verbos haciendo alusión a un proceso. Estamos hablando de ‘ser’. Algo indiscutible, final, rotundo. Lo que se vote se hará.

Todos los partidos, -así como las dos plataformas ‘Better Together’ y ‘Yes Scotland’- han aceptado y alabado el fraseado. Un gran éxito político. Y más teniendo en cuenta que la Comisión Electoral se limitaba a ofrecer unas recomendaciones y que el Gobierno escocés podía aceptar o no. Dicha predisposición del Ejecutivo escocés desarma al gobierno inglés, que no puede acusar al Gobierno de Salmond de ‘imponerse’ a las recomendaciones de la comisión electoral nacional, la de ‘todos’.
  • ¿‘Comprar’ el resultado?
El desafío de garantizar la neutralidad no sólo tenía que ver con la pregunta, sino con las cantidades de dinero para la campaña. Una vez más las dos partes defendían posiciones diferentes, y una vez más la opinión de la Comisión ha sido providencial y ha conseguido que las partes implicadas acepten su recomendación por igual.

La Comisión considera que las dos plataformas oficiales deberían poder gastar 1,5 millones de libras cada una en el período que incluye las últimas 16 semanas antes del voto. Además los partidos, cada uno, tendrán unos límites de recaudación acordes con sus resultados parlamentarios en las últimas elecciones al Parlamento Escocés. Según este cálculo, los partidos pro-unionistas (laboristas, ‘tories’ y liberal-demócratas) podrán amasar un total de 1,43 millones de libras, mientras que los partidos independentistas (Scottish National Party y los Verdes escoceses) podrán recaudar en total hasta 1,49 millones de libras. Los límites son mayores que los que planteaba el Gobierno escocés en un principio, pero al mismo tiempo garantiza que las dos partes tengan las mismas capacidades financieras.
  • Más claridad
Sin embargo la mayor sorpresa del informe de la Comisión Electoral se encuentra en la página 36, en su parágrafo 5, donde la Comisión Electoral no se contenta con regular el referéndum, sino que además ‘exige’ mayor claridad:
“Aunque no podamos pedir que los términos de la independencia sean acordados antes del voto, una mayor claridad sobre el sistema según el cual se decidirán dichos términos sería de ayuda para que los electores puedan comprender como cada lado pretende resolver las diferencias que existen hoy en día”
La consecuencia de dicha exigencia es que los dos partidos deberían sentarse a discutir cuáles serían las fórmulas para ‘decidir’ el futuro de Escocia, tanto si gana el ‘no’ como si gana el ‘sí’. La Comisión Electoral se hace así eco de una de las demandas mayoritarias de todos los escoceses: más información sobre las implicaciones de su voto, es decir, ¿qué pasará el día después del referéndum?

El Gobierno de Cameron se niega a ‘pre-negociar’ la independencia de Escocia. Pero en los próximos meses el gobierno de Salmond publicará su ‘white paper’ sobre cómo sería la nueva Escocia independiente, un informe que marcará claramente la visión independentista sobre asuntos como la moneda, la defensa o el reparto de la deuda.

Nadie va a pedirle a Cameron que ‘negocie’ estas cosas antes del 2014, pero su negativa a establecer un ‘calendario’ para el post-referendum puede volverse en su contra. Nunca antes los escoceses habían estado tan en contra de la independencia (sólo un 23% a favor según la última encuesta del Scottish National Attitudes), pero al mismo tiempo nunca antes había una mayoría tan clara a favor de una mayor descentralización (un 65%).
 
La estrategia unionista deberá mirar más allá del día del referéndum. No es cuestión sólo de ganar la consulta, sino de ofrecer una visión de país que inspire a la mayoría de los votantes. Ahí radica el éxito o fracaso de cada campo.
 
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