"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



dijous, de setembre 19, 2013

Propaganda en la British Library

(Publicado en Sesióndecontrol.com, 16.09.13)

Una de las exposiciones del año en Londres cerrará sus puertas esta semana. Lleno absoluto hasta el último día. El gancho, juntar en la British Library “política” y “convicción”, el arte de informar y el arte de manipular.
Moneda de rey Lysimachus
Moneda de Lysimachus
'Propaganda: poder y persuasión' es el título de la exposición, aunque el material expuesto se solapa con los mundos de la publicidad, el culto a la personalidad, la desinformación, la educación pública, la comunicación política…

Definir ‘propaganda’ es una tarea a la que han renunciado los comisarios de la muestra. Un concepto que ha evolucionado con el tiempo, pero que siempre ha mantenido un vínculo con la persuasión. El diccionario inglés de Oxford se decanta por definirla como “La propagación de ideas con la intención de convencer a personas para pensar y actuar de un determinado modo”.

Desde que el rey Lysimachus, uno de los antiguos generales de Alejandro Magno, esculpiera su rostro en una moneda, la ‘propaganda’ ha tenido innumerables facetas. La discursiva, la arquitectónica, la artística, la deportiva, la nacionalista… Estas son algunas de ellas.
  
1) Provocar una sonrisa

De las múltiples caricaturas que se utilizaron para ridiculizar a Adolf Hitler, una en particular ocupa un lugar aventajado en el imaginario inglés. Fougasse (Cyril Kenneth Bird) logró que se imprimieran más de un millón de pósteres, postales y libros con su icónica y ‘simpática’ versión del dictador alemán.

A pocos meses de la invasión, la discreción y la colaboración de la sociedad inglesa se convirtieron en factores decisivos. Se pudo haber apostado por la más tradicional caricaturización degradante, escatológica o demonizada. Pero el trazo infantilizado de Fougasse fue el más efectivo para conseguir que la frase “careless talk costs lives” (“las conversaciones imprudentes provocan muertes”) siga utilizándose hasta hoy.
‘But For Heaven’s Sake Don’t Say I Told You!’ – Careless Talk Cost Lives (Fuente: © IWM (Art.IWM PST 3750))
You Never Know Who’s Listening – Careless Talk Costs Lives (Fuente: © IWM (Art.IWM PST 0142))

2) Alienar y demonizar al ‘otro’
(Fuente: Wikipedia)
Ninguna comunidad ha sufrido tanto este tipo de propaganda como los judíos en los años ’30. La película nazi ‘El eterno judío’ es uno de los más tristes documentos que simbolizan la cara retorcida de la propaganda. En ella se intenta demonizar al ‘otro’ a través de inculcar el prejuicio social, económico, político, étnico, sexual, religioso, nacional, lingüístico… 
 
Consciente o inconscientemente este tipo de propaganda sigue latente. Casi todos la sufrimos y/o utilizamos, sin darnos cuenta, a menudo. Cuando surge la necesidad de crear un enemigo para los intereses internos, la propaganda contra el ‘otro’ se vuelve un instrumento eficaz, y el más autoritario de todos. Desde el famoso ‘eje del mal’, hasta el ‘fontanero polaco’. “Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio”, decía Einstein.

3) La propaganda ‘negra’
 
La 'volkesempfänger' de Goebbels
Es conocida la predilección que tenía Joseph Goebbels, ministro de Propaganda nazi, por la radio. La estrategia propagandística del régimen le otorgó a este medio una posición predilecta. El aparato se convirtió en ‘la voz de la nación’. 
 
La industria produjo a finales de la década de los ’30 uno de los transmisores más baratos de la época, el VE 30131 (Volkesempfänger). Como señala uno de los libros en la exposición, para cuando estalló la guerra, el 70% de los hogares alemanes disponía de un retrasmisor.

La radio fue uno de los medios más utilizados por los nazis para la ‘black propaganda’. Este tipo de propaganda consiste en hacer pasar mensajes como si procedieran del bando contra el que se está enfrentado. Es la que implica mayor manipulación ya que el engaño se hace con plena consciencia.
Así, a principios de los ’40, mientras llovían sobre Londres toneladas de acero, los alemanes lanzaron la Radio Free Caledonia haciéndose pasar por nacionalistas escoceses. El año anterior, en plena batalla contra los franceses, Paul Fredonnet (un francés en el bando alemán), conducía un popular programa de radio en el que aprovechaba para comparar la vida miserable de los soldados en la línea Maginot con los privilegios que recibían sus superiores en París.

4) ¿La propaganda moderna, sinónimo de la sociedad de la información?
 
La última parte de la exposición es un popurrí de todo lo que podría aproximarse al concepto de propaganda moderna. Desde el uso de las redes sociales y la influencia en la opinión pública, hasta la supuesta connivencia de los medios de comunicación y los intereses de las élites políticas. Llegados a este punto la exposición pierde fuelle. Tal vez el propio concepto, en la sociedad actual de la información, haya perdido todo su significado.

Al fin y al cabo, ¿tiene la ‘propaganda’ algún futuro cuando la información – el material del que se han fabricado las diferentes estrategias propagandísticas del siglo XXI – ya no tiene dueño?