"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



dilluns, de desembre 05, 2016

Especial elecciones en Francia

(Publicado en Agenda Pública)

"Filon lo cambia todo" (28.11.16): ¿Por qué ganó el imprevisto Fillon? Probablemente ‘por una cuestión de percepción’, por retomar una expresión de Françoise Fressoz. A tres semanas del escrutinio Sarkozy se empeñó en presentar a Alain Juppé como el candidato ‘centrista’ de las primarias, como el ‘infiltrado’, el ‘tibio'. (...) 


"La presidencia Hollande, ese gran malentendido" (con Raquel Montes Torralba, 02.12.16): ¿Cómo será recordada la presidencia de François Hollande? Tal vez como un ejercicio ingrato pero necesario de una izquierda que se sacrifica y acomete una agenda reformista, como hizo Gerard Schröder, el canciller socialdemócrata que según algunos cimentó con su Agenda 2010 los años de bonanza que siguieron con Merkel. Tal vez como una presidencia ‘normal’, casi mundana, tal y como prometió el mismo Hollande en 2012 cuando sintió el hartazgo generalizado que había generado el estilo aturdidor de Sarkozy. Tal vez como la presidencia de los ‘couacs’, cinco años donde nunca llegó a imponerse en la Asamblea y en las filas gubernamentales la palabra comunicativa del Presidente, el cual tuvo que lidiar primero con la insubordinación del proteccionista Montebourg, luego con el estilo draconiano del republicano Valls, y al final con el plantón del ambicioso progresista Macron. O tal vez, como una presidencia marcada por la espiral de la opinión pública y la llamada cuota de popularidad, que ha alcanzado su mínimo histórico, casi forzando contra su voluntad al Presidente a hacer algo inédito en la quinta República: no presentarse a su reelección (...).