"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



Europa y su defensa

 Artículo publicado en El Europeo, noviembre 2010

En la teoría política es conocido el dicho que cuando hay que escoger entre dos males, uno siempre es mejor que el otro. En inglés, ‘lesser of two evils’, el mal menor. Los recortes presupuestarios en diferentes puntos de Europa esconden en cierta manera este equilibrio de prioridades. Puestos a recortar, no es lo mismo hacerlo en sanidad o educación que en políticas medioambientales o igualdad.

Durante años en ese equilibrio de fuerzas el sector militar y de defensa eran una apuesta segura. Hoy este sector ha perdido caché y ha pasado de ser intocable a tener una imagen de prescindible. Los motivos son básicamente dos: en primer lugar se trata de un sector alejado de las preocupaciones sociales de la población y por lo tanto ofrece menos riesgos a nivel electoral y social. Por el otro se trata de un sector en retroceso por si solo, motivado por la supuesta naturaleza pacífica de la Unión Europea y por una percepción del conflicto como algo lejano, exótico y de facto irrealizable (al menos en la esfera comunitaria).

A principios de septiembre Alemania aprobó recortar los gastos en defensa por un valor aproximado de 10.000 millones de euros de aquí hasta 2014 (el 15% del total de los recortes anunciados). Entre otras medidas el ejército contará con 40.000 soldados menos (de un total de 250.000 unidades), y se debate bajar el servicio militar obligatorio de nueve a seis meses. Del otro lado de la Mancha, el gobierno británico ha aprobado esta semana la ‘Strategic Defence and Security Review’ que implica una disminución del 8% en el presupuesto de Defensa hasta 2014 (monto que equivale a  4.050 millones de euros menos por año). En cuanto a personal, el Ministerio de Defensa tendrá 25.000 funcionarios menos y el ejército británico prescindirá de 20.000 soldados. En la misma línea que sus vecinos, Francia ahorrará 3.500 millones de euros en el sector militar hasta 2013; y del otro lado de los Pirineos, los presupuestos aprobados en España para 2011 implican un recorte del 7% en defensa (equivalente a 538 millones de euros).

Es muy probable que la tendencia observada se mantenga e incluso incremente durante los próximos años. Si es así, la cooperación entre los ministros europeos de defensa y sus homólogos parece ser una de las pocas vías posibles para mantener la efectividad y garantizar una ficha ‘Europa’ en el tablero de la geopolítica mundial. Paradójicamente la crisis puede ser a la vez el detonador y la excusa para vencer ciertas barreras políticas en el proceso de integración europea.

Jurídicamente Europa está lista para dar ese paso. Los cambios introducidos por el Tratado de Lisboa instauran no solo una política exterior de seguridad y de defensa propias a la Unión, sino que la dotan de estructuras específicas para desarrollar sinergias en materia de defensa y cooperación militar. Por ejemplo la ‘Cooperación Estructurada Permanente’ incluida en el cuarto Protocolo del Tratado y que ofrece la posibilidad de poner en común los esfuerzos militares de dos o varios estados miembro. El objetivo que se esgrime para la europeización ha sido y seguirá siendo el mismo: optimizar la capacidad resolutiva y rentabilizar al máximo las infraestructuras.

No va a ser fácil pues al igual que con la diplomacia o los impuestos, los Estados recelan de compartir aquellas competencias que construyen la imagen y la identidad del Estado-Nación. Pero talvez no nos quede otra. En un contexto de inversiones menguantes es todavía más urgente utilizar las ventajas comparativas de cada país bajo el techo jurídico de la Unión Europea.

Algunos de nuestros socios internacionales han esgrimido críticas y ‘preocupación’ respecto a estos recortes de presupuesto destinados a la defensa. Hillary Clinton no dudó en insistir que la OTAN no pagaría por esos recortes y que la Unión Europea tenía que preocuparse ella misma de su seguridad. El Secretario de Defensa estadounidense por su parte, Robert Gates, analizó los recortes como un indicio más de la preocupante ‘desmilitarización’ europea. La capacidad de la UE para seguir contando en la esfera internacional no es un elemento menor. Al contrario, Europa no puede caer en el peligroso error de pensar que porque el vaso de agua caiga fuera de nuestra territorio, estamos a salvo de cualquier salpicadura. Seguimos dependiendo de nuestra alianza transatlántica y de nuestra credibilidad como actor capaz de responder y actuar militarmente, por más que tengamos nuestra propia filosofía de defensa basada en la estabilización y pacificación por encima del principio de intervención. Debemos encontrar la manera por la cual, la disminución de gasto en lo militar no se transforme en una pérdida de prestigio y de capacidad operativa. Debemos ser convincentes para que una redistribución de los recursos económicos en Europa no desfigure a ojos del mundo nuestra voluntad de compromiso con la seguridad mundial.


ENLACES/artículos de interés:
-Entrevista a Nick Witney (exdirector de l’Agencia Europea de Defensa) : « Les Européens doivent dépenser leur argent à bon escient », La Croix, 30.06.10
-‘La crisis económica impulsa la cooperación militar europea’, El País, 09.08.10
-‘La rigueur pousse les pays européens vers une défense commune’, L’Express, 28.07.10
-‘Hedgedoy’, especial ECFR.
-‘Gates calls European mood a danger to peace’, NYTimes, 23.02.10
-‘Clinton warns Europeans against defence cuts’, European Voice, 15.10.10
-Protocolo nº4 del Tratado de la Unión Europea