"When Princess Europa was kidnapped by Zeus in bull’s disguise, her father, Agenor, King of Tyre, sent his sons in search of his lost daughter. One of them, Cadmon, sailed to Rhodes. In Delphi he asked the Oracle about his sister’s whereabouts. On that specific point Pythia, true to her habit, was evasive -but she obliged Cadmon with practical advice: "you won’t find her. Better get yourself a cow, follow it and push it forward, don’t allow it to rest; at the spot where it falls from exhaustion, build a town".
Zygmunt Bauman



Jugando a ser mayores

 Artículo publicado en El Europeo, octubre 2010.

La integración europea avanza a menudo más rápido de lo que percibimos. Las estrategias que implantamos hoy nacen de ideas o proposiciones que no tienen más de 5 o 10 años. La primera mención a una ‘diplomacia’ europea en algún documento comunitario data del año 2000, en la ‘Declaración relativa al futuro de la Unión Europea’. Aquel fue el punto de partida de la fallida Constitución y su hermano pequeño el Tratado de Lisboa donde se recogía la voluntad de crear el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) que entrará en funcionamiento de manera oficial el 1 de enero.
Y digo que avanzamos más rápido de lo que percibimos porque incluso ahora que ya no hay vuelta atrás, a muchos les seguirá pareciendo una mera fantasía la idea de completar o sustituir la diplomacia de nuestros Estados por una continental. Y así, casi sin darnos cuenta, del Acuerdo de Madrid del pasado 21 de junio se pasó a la aprobación del Parlamento Europeo del 8 de julio, y finalmente a la luz verde definitiva del Consejo Europeo reunido éste último 16 de septiembre.

El SEAE supondrá a partir del 1 de enero una plantilla de 1525 funcionarios (que pueden llegar a los 5000 en 2013) y más de 130 embajadores (de los cuales la Alta Representante para la Política Exterior de la UE Catherine Ashton ya ha nombrado 29).
Supondrá sobretodo un cambio en la manera en la que Europa ha organizado, pensado y establecido las prioridades de su acción y representación exterior. Desde enero la UE tendrá a su disposición su propio cuerpo diplomático que le permitirá desarrollar todas esas estrategias que no pueden defenderse a distancia y bajo la predominancia de las relaciones bilaterales de cada Estado miembro. Siguiendo la lógica que ha basado la construcción europea desde 1950, son las solidaridades de hecho (solidarité de faits), en las cosas más precisas y prácticas, las que provocan la continuidad y profundización de la integración europea. Al igual que juntar en 1951 las industrias del carbón y del acero francesas y alemanas suponía en realidad garantizar que dichas industrias no pudiesen utilizarse para la maquinaria de guerra nuevamente en Europa, del mismo modo unir la diplomacia europea significa algo más que tener un embajador europeo. Supone dotar a la Unión Europea de los primeros mecanismos para desarrollarse como una compacta unidad en la esfera internacional. Supone crear en carne y hueso diplomáticos ‘europeos’ que puedan hablar en nombre de ella en las instituciones internacionales, en los diferentes países donde operen.
Son estas solidaridades de hecho, estas estrategias de cooperación, las que seguirán empujando la integración europea, de manera casi inevitable, como si de la de bicicleta de Monnet se tratara y la única manera de seguir en pie fuese no parar de darle al pedal.

Con el SEAE la Unión se dota igualmente de un instrumento que no tenía hasta el momento, el de la diplomacia de corto plazo, capaz de ser empleada en la resolución de crisis. En éste sentido el éxito del nuevo cuerpo diplomático dependerá no solo de su sutileza para promover las prioridades a largo plazo de la Unión (como el cambio climático), sino de su capacidad para implicarse en la resolución de esos conflictos que surgen sin avisar y que se convierten en ineludibles. La visibilidad de la nueva diplomacia europea en ese tipo de conflictos será lo que la hagan creíble y respetada. Javier Solana lo tenía muy claro cuando no dudaba en desplazarse al Congo, a Rwanda. No tenía los instrumentos que tendrá Catherine Ashton, pero había entendido algo que su sucesora parece obviar, y es que su credibilidad como representante diplomático de la Unión depende en gran parte de su faceta de interlocutor y pacificador.

A la hora de la implementación para lograr esos objetivos la SEAE deberá contar con el apoyo explícito e implícito de los Estados Miembro. Las grandes líneas prioritarias de la futura diplomacia europea seguirán siendo el resultado del acuerdo unánime por parte de los primeros ministros y jefes de Estado, tal y como lo ha decidido el Consejo Europeo esta última semana. En este sentido seguirán siendo los primer ministros (y no sus ministros de exteriores, la Representante Ashton o el Presidente Van Rompuy), quienes tracen los límites del tablero de juego y donde poner las apuestas. 
En esa misma perspectiva la realidad nos obliga a constatar que cuando más preparados estamos para actuar de manera unida en el exterior, más nos corroen y nos corrompen nuestras divergencias internas. Crisis como la que estamos viviendo entre la Comisión y Francia por la expulsión de los Roma no solo nos afectan internamente, sino en nuestra credibilidad como actor internacional incipiente. Solo aprendiendo a no eclipsarnos los unos a los otros estaremos dejando que las capacidades diplomáticas de la Unión brillen con toda su fuerza.



ENLACES/artículos de interés:
-Entrevista: Maroš Šefcovic Vicepresidente de la Comisión Europea
"Tendremos el servicio exterior en marcha en otoño", El País, 07.06.10
-El Consejo Europeo toma las riendas de la política exterior de la Unión, El País, 16.09.10
-Calling in the EU-Team, by Richard Gowan, ECFR, 10.08.10
-Ashton nombra embajadores de la UE a cinco españoles, El País, 16.09.10